viernes, 29 de mayo de 2009

La zarzuela

La zarzuela es una forma de música teatral o género musical escénico surgido en España con partes instrumentales, partes vocales (solos, dúos, coros...) y partes habladas. Se diferencia de la ópera en que la zarzuela está cantada en español, e incluye partes habladas en lugar de los recitativos cantados de la ópera. Se cultivó también en Cuba y Venezuela, donde destacaron los compositores Ernesto Lecuona y José Ángel Montero respectivamente.

Historia
Parece que los primeros autores que aportaron su genio a este nuevo estilo de teatro musical fueron Lope de Vega y Calderón de la Barca. Según las investigaciones, Calderón es el primer dramaturgo que adopta el término de zarzuela para una obra suya titulada El golfo de las sirenas (1657).

Lope de Vega escribió una obra que tituló La selva con amor, drama con orquesta. Lope de Vega dice que es «cosa nueva en España». En el prólogo de 1629 de esta obra se dice: «Los instrumentos ocupaban la primera parte del teatro, sin ser vistos, a cuya armonía cantaban las figuras los versos, haciendo de la misma composición de la música las admiraciones, quejas, iras y demás afectos…». Sin embargo, sólo se conserva la música suficiente en la obra Los celos hacen estrellas de Juan Hidalgo y Juan Vélez, que se estrenó en 1672. Con esta obra se puede tener una idea de cómo era este género en el siglo XVII.
El siglo XVIII da entrada a la dinastía de los Borbones y con ellos se pusieron de moda los estilos italianos en diversas manifestaciones artísticas, incluida la música. Las zarzuelas del siglo XVIII se convirtieron en obras estilísticamente parecidas a las óperas italianas: por ejemplo, las obras de Antonio de Literes. Pero al llegar el reinado de Carlos III, también Borbón, los problemas políticos provocaron una serie de revueltas contra los ministros italianos, hecho que repercutió en las representaciones teatrales y de nuevo imperó la tradición popular española representada, en esta ocasión, por los sainetes de don Ramón de la Cruz. La primera obra de este autor representada en este género fue Las segadoras de Vallecas (1768), con música de Rodríguez de Hita.
El auge de la zarzuela llegó, en el siglo XIX, a partir de 1839, con los músicos Francisco Barbieri y Emilio Arrieta. Muchas veces el éxito de la obra se debía a una o más canciones que el público aprende y da a conocer oralmente, como ocurría con los cuplés. El engranaje de la obra siguió siendo el mismo: números hablados, cantados, coros, que se aderezan con escenas cómicas que, generalmente, son interpretadas por un dúo. Abundaba el género costumbrista y regionalista y en los libretos se recogía toda clase de modismos, regionalismos y jerga popular.
En ésta época se divide en género chico (zarzuelas de un solo acto) y género grande (zarzuelas de tres actos). Se adoptan temas costumbristas, populares, cómicos y bailes españoles. Algunos autores de esta época son Emilio Arrieta, Federico Chueca, Fernández Caballero, Tomás Bretón y Ruperto Chapí. En el siglo XX comenzó el declive de la zarzuela.
Después de la Revolución de 1868, el país entró en una profunda crisis (sobre todo económica) que se reflejó también en el teatro. El espectáculo teatral era caro y ya no se podían pagar aquellos precios. Fue entonces cuando el Teatro Variedades de Madrid tuvo la idea de reducir el precio del espectáculo y, al mismo tiempo, la duración de la representación. Una función teatral duraba, por aquel entonces, cuatro horas y se redujo a una hora. Fue lo que se llamó teatro por horas. La innovación tuvo un gran éxito y los compositores de zarzuelas se acomodaron al nuevo formato creando obras mucho más cortas. A las zarzuelas de un solo acto se las clasificó como Género chico y Género grande a las zarzuelas de tres actos o más. La zarzuela grande fue batallando en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, pero con poco éxito y poco público. A pesar de esto, en 1873 se abrió un nuevo teatro, el Apolo, que compartió los fracasos con el anterior, hasta que no tuvo más remedio que cambiar el espectáculo al género chico.

Discografía
A partir de 1950 la zarzuela pudo sobrevivir gracias a la discografía, un campo que se mantuvo en auge desde entonces. Se produjeron una serie de grabaciones de gran éxito, la mayoría de ellas dirigidas por el músico español Ataúlfo Argenta. Las mejores voces del momento aparecieron en estos discos, cantantes mundialmente famosos que profesionalmente se dedicaban a la ópera y a los recitales. Voces como las de Teresa Berganza, Ana María Iriarte, Carlos Munguía, etc., participaron en las grabaciones. Se añadieron los coros del Orfeón Donostiarra y Coro de Cantores de Madrid contribuyendo a darles una gran calidad.
Tras la muerte de Ataulfo Argenta se incorporaron los directores Indalecio Cisneros, García Asensio, y otros. Incluso hubo grabaciones que fueron dirigidas por el propio autor de la obra, como fue el caso de Pablo Sorozábal y Federico Moreno Torroba. En esta etapa participaron en las grabaciones nuevas y grandes voces consagradas: Monserrat Caballé, Alfredo Kraus, Plácido Domingo, Juan Pons, etc.

Luigi Boccherini

Biografía

Nacido en Lucca el 19 de febrero de 1743, en el seno de una familia de artistas. Su padre fue contrabajista y su hermana bailarina de ballet. Su hermano Giovanni Gastone fue escritor y poeta de cierto prestigio, que llegó a escribir libretos para Antonio Salieri y Joseph Haydn. Boccherini se interesó por el chelo. Su padre le da las primeras lecciones, ampliándolas con el sacerdote Domenico Vannuci. Progresó tanto que en las fiestas de Lucca de 1756 consta su participación como violoncelista; contaba tan sólo 13 años de edad. Impresionado su padre por las aptitudes de Luigi le envía a Roma a estudiar con Constanzi, un compositor célebre por esa época, autor de óperas y música sacra. Se familiariza con la obra de Palestrina y de Allegri, cuyo famoso Miserere impresionará al joven músico.
En 1757, después de terminar sus estudios en la Basílica de San Pedro en Roma, acompañó a su padre que había logrado obtener plaza para ambos en la corte imperial austríaca en Viena, y no volvió a Lucca hasta 1800.
Ante el relativo poco éxito de su carrera -y su escasa remuneración- Boccherini inicia una gira de conciertos con su cuarteto de cuerda creado en 1764 con los violinistas Pietro Nardini y Filippo Manfredi y el viola Giuseppe Cambini. Su repertorio está formado por obras de Haydn, el propio Boccherini y otros compositores contemporáneos. Entre 1764 y 1768 compone dos oratorios: Giuseppe Riconosciuto y Gioas, re di Giudea.
En 1768 se instala en París con su segundo violín Filippo Manfredi. Allí publica algunos cuartetos op.1 y tríos op.2. Poco a poco la fama de Boccherini crece. Entonces aparece en su vida el embajador de España en París, Joaquín Anastasio Pignatelli, y consigue convencer a ambos de trasladarse a Madrid bajo la protección del infante Luis Antonio de Borbón y Farnesio, hermano pequeño del rey Carlos III.
Pero la situación no les es tan favorable como habían esperado. Numerosos músicos italianos que ya estaban en Madrid envidian el talento de Boccherini. Además, el género más apreciado en la Corte es la ópera. En 1769 es nombrado violoncelista y compositor de la capilla real del infante Luis Antonio.
Hacia 1770 empezó a componer el primero de sus quintetos para cuerda, una obra con la que ha sido ampliamente relacionado.
El año 1785 cambia sustancialmente su vida: fallece su esposa Clementina en Arenas de San Pedro, y meses después, el 7 de agosto, su patrón Don Luis. Boccherini regresa solo y con 6 hijos: Joaquina, Luis Marcos, José Mariano, María Teresa, Mariana e Isabel. Una vez en Madrid consigue dos importantes patronazgos: es nombrado compositor de la Corte de Federico Guillermo II de Prusia, sin obligación de residir en Berlín (nunca viajó a Alemania); y el de Felipe-Mariano de Riquer y de Sabater, cuarto marqués de Benavente (1713-1794).
Estos dos mecenazgos fueron decayendo en los últimos años de su vida, de forma que la situación de Boccherini fue empeorando paulatinamente. Angustiado por las desgracias de la pérdida de sus hijos y de su segunda mujer, y a pesar de la ayuda del embajador francés Luciano Bonaparte, murió el 28 de mayo de 1805, a los 62 años de edad y, aunque se cree que lo hizo siendo pobre, un reciente estudio de su testamento realizado por uno de sus descendientes directos demuestra que no murió rico pero murió con dinero y no en la miseria.
Boccherini fue enterrado en la iglesia de San Justo de la calle del Sacramento de Madrid, hoy basílica pontificia de San Miguel. En 1927 Mussolini llevó los restos del compositor a Lucca para ser enterrado en la iglesia de San Francisco, en el panteón de los hijos ilustres de esa ciudad toscana. Sus descendientes siguen viviendo en España.

Obra
Luigi Boccherini dio un impulso importante a la música de cámara, dejando, entre otras:
•124 quintetos de cuerda
•90 cuartetos de cuerda
•48 tríos
•Más de 21 sonatas para violoncelo y bajo continuo
Además compuso 11 conciertos para chelo y orquesta, de los cuales merece especial atención el Op.34 en si bemol mayor, sin duda el más conocido e interpretado.
Su famosa Musica notturna della strade di Madrid (Quinteto para cuerda en do mayor, Op. 30) es también recordada en España como sintonía de la serie de Televisión Española "Goya", y más recientemente como parte de la banda sonora de la película 'Master and Commander: Al otro lado del mundo' (2003) y otra obra muy destacada, quizá su obra más conocida, es el minueto, del Quinteto de Cuerda op. 13, nº5.

jueves, 14 de mayo de 2009

Jazz

Orígenes
Geográficamente, el jazz surge en el estado de Luisiana, concretamente en la zona de influencia de Nueva Orleans (cuna del estilo musical y principal centro jazzístico durante la primera época del jazz), a donde llegaban grandes remesas de esclavos de color, fundamentalmente de la zona occidental de África, al sur del Sáhara, la zona denominada Costa de Marfil, "Costa del Oro" o "Costa de los esclavos".
En muchas áreas del Sur de Estados Unidos, el batir de tambores estaba específicamente prohibido por la ley, de forma que los esclavos negros tuvieron que recurrir a la percusión mediante las palmas de las manos y el batir de los pies para disfrutar de sus fiestas y su música característica. Sin embargo, la prohibición no tuvo vigor en la llamada Place Congo (Congo Square) de Nueva Orleans, en la que hasta la Guerra de Secesión los esclavos tenían libertad para reunirse, cantar y acompañarse de verdaderos instrumentos de percusión tales como calabazas resecas y rellenas de piedrecitas, el birimbao, las quijadas, el piano de dedo pulgar o sanza, y el banjo de cuatro cuerdas.
Musicalmente, el jazz nace de la combinación de tres tradiciones: la autóctona estadounidense, la africana y la europea.
La comunidad afroamericana del sur de los Estados Unidos desarrolló su expresión musical a través de la improvisación creativa sobre el material que le proporcionaban las músicas religiosas (especialmente, los bailes y rituales vinculados al vudú) y seglares propias traídas de África, la tradición instrumental de las orquestas estadounidenses (sobre todo, las bandas militares) y las formas y armonías de la música europea.
Estas primeras manifestaciones musicales afroamericanas eran una mezcla de ritmos e instrumentos asociadas a la vida de los esclavos, por lo tanto interpretadas como canciones de trabajo y de diversión colectiva. La improvisación es ya, en estos primeros momentos, un componente esencial de estas músicas, que las contrapone a la música compuesta de los blancos.
Los esclavos fusionaron muchas de sus tradiciones africanas con el cristianismo protestante que les impusieron sus amos, lo que constituyó el caldo de cultivo apropiado para el desarrollo de los espirituales. Es importante observar el hecho de que, a pesar de las divergencias en ritmo, armonía y estilo interpretativo, la tradición musical europea que los esclavos conocieron en Estados Unidos ofrecía puntos de contacto con su propia tradición: así, la escala diatónica era común a ambas culturas. Si a esto se le añade el relativo aislamiento cultural en que vivía gran número de esclavos y la tolerancia de los amos respecto de su música, la consecuencia fue que pudiesen mantener íntegro gran parte de su legado musical en el momento de fusionarse con los elementos compatibles de la música europea y estadounidense, con lo que se consiguió un híbrido con notable influencia africana.
La finalización de la guerra que enfrentó el norte con el sur, permitió la llegada de gran cantidad de instrumentos musicales a las manos de los esclavos recién liberados, muchos de los cuales tomaron la música como forma de vida.
Con estos nuevos instrumentos y reuniendo todas las influencias musicales, se formaron las 'marching bands' y las bandas de música bailable de la época, que, a finales del XIX, suponían el formato habitual en lo que a conciertos de música popular se refiere. Los instrumentos de este tipo de grupos se convirtieron así en los instrumentos básicos del jazz: la corneta, el trombón, los 'reeds' o 'instrumentos de lengüeta' como el clarinete, y la batería.
Los músicos negros solían utilizar la melodía, la estructura y el ritmo de las marchas como punto de salida. Sin embargo, en el proyecto de la Dotación Nacional para las Humanidades ("Norte por Sur, de Charleston a Harlem") se dice: "(…) un espíritu negro, relacionado con el ritmo y la melodía, emergía desde los confines de la tradición musical europea, aun a pesar de que los intérpretes utilizaban instrumentos europeos. El gusto afroamericano por diversificar las melodías y remodelar los ritmos supuso la base de la que surgirían después muchos de los más grandes intérpretes del jazz.
Siguiendo la tradición afroamericana de Nueva Orleans, muchos músicos negros consiguieron ganarse la vida en pequeñas bandas que eran contratadas para tocar en funerales. Estas bandas africanizadas jugaron un papel embrionario en la articulación y diseminación de las formas tempranas del jazz. Viajando a través de las comunidades negras, desde el sur profundo a las grandes ciudades del norte, estos músicos pioneros consiguieron establecer el aullido, la estridencia, el libre desvarió, la "ragedia" (raggedy) y el espíritu del ragtime, dando vida a una más elocuente y sofisticada versión del ritmo. Así las cosas, las formas iniciales del jazz, con sus raíces populares y humildes, fueron básicamente el producto de músicos autodidactas.
El endurecimiento de las leyes ‘Jim Crow’ en Luisiana a finales del XIX (que promovían la segregación racial con el tristemente famoso "iguales pero separados") hizo que muchos músicos afroamericanos fueran expulsados de diversas bandas que mezclaban a blancos y a negros. La habilidad de estos artistas musicalmente formados, capaces de transcribir y leer aquello que en gran parte suponía un arte de improvisación, hizo posible conservar y diseminar sus innovaciones musicales, hecho que cobraría una importancia creciente en la ya cercana época de las grandes bandas.
Progresivamente, aparte de irse creando esos grupos de músicos negros que actúan de forma autónoma y conjuntada como tales, se van estandarizando algunos estilos o géneros:
•Los field shouters o lamentos de los esclavos expresando la crueldad de sus largas horas de trabajo, a los que luego fueron incorporados algunos instrumentos occidentales y principalmente, el ritmo sincopado africano.
•El blues: asociado a la descripción de un estado emocional desconsolado o marcado por la depresión, aunque no sea intrínsecamente pesimista: expresa problemas relacionados con la pobreza, la emigración, las disputas familiares, la opresión, pero los reconduce con su expresión hacia la experimentación de una catarsis que deriva bien en la resignación, bien en el optimismo. El entorno original del blues es el gueto negro urbano y la granja rural.
El blues cuenta con una historia en gran medida independiente del jazz, a pesar de que su papel crucial en la creación y desarrollo del jazz resulta innegable. El formato musical, la escala y los rasgos interpretativos del blues forman parte del jazz y son decisivos para la comprensión de dicho género.
•Las worksongs o canciones de trabajo en las plantaciones de algodón;
•También la música de baile de las plantaciones contribuyó con seguridad a la formación del jazz y sus intérpretes son probablemente un precedente de sus primeros combos. Esta música servía para acompañar el baile y la aportaba un grupo de tres músicos: violín, banjo y percusión ligera (que a finales del siglo XIX contarían también con contrabajo o violonchelo y trompeta o corneta);
•La comedia, el vodevil y los minstrels;
•Los espirituales;
•Las marchas ejecutadas por brass bands, bandas callejeras que actuaban en desfiles, cortejos, etc.;
•El ragtime, "la primera música negra que consiguió amplia popularidad y distribución comercial", y de enorme influencia en toda la música estadounidense y en la música clásica de la época en general.
La mayoría de las consideraciones musicales relativas al jazz anterior a 1917 son materia de especulación, pues apenas existen grabaciones de lo que hoy se suele conocer como jazz.
Se considera a Buddy Bolden, cornetista y director musical, como el primer músico de Nueva Orleáns que tocó jazz.

Los primeros músicos de jazz
Los primeros grupos musicales que tocaron música jazz se caracterizaban por poseer una sección rítmica cuya función no era melódica y que evolucionaría hasta componerse de piano, contrabajo y batería. En este sentido, la importancia del piano para el nuevo estilo fue fundamental:
Mientras que el pianista de ragtime operaba como una entidad autosuficiente que ejecutaba de modo simultáneo los elementos melódicos, armónicos y rítmicos de la pieza, el pianista inscrito en un grupo de jazz se especializaba en dos de estas tres funciones: el patrón armónico y el ritmo propulsivo.
Por otro lado, el percusionista añadió vivacidad y síncopa a estos primeros combos jazzísticos. El instrumento melódico fundamental era la trompeta o corneta, que servía para delinear melodías sincopadas muy al estilo ragtime.
En cuanto a los músicos individuales, los pioneros del jazz fueron King Oliver, Freddie Keppard, Louis Armstrong, Jelly Roll Morton, Sidney Bechet y Buddy Bolden.
{{cita|El ritmo de los grupos de Nueva Orleans (...) se caracterizaba por operar en tres niveles: el pulso de negra, el grupo armónico de blanca y el grupo melódico u ornamental de corchea. (...) La polifonía improvisada de la primera línea consistía en ornamentación, obbligato e invención contramelódica. (...) El conjunto musical incluía elementos formales
Rítmicamente, los dos rasgos característicos del jazz de Nueva Orleans eran el break, originador de homofonía, y el stomp, con rasgos polifónicos.
Por lo demás, el jazz de los primeros tiempos tenía una clara funcionalidad social, tocándose en funerales, bodas, bailes, etc. Esta asociación con elementos populares conllevó que el jazz fuese vinculado a la vida licenciosa, ganándose las constantes críticas de la prensa a partir de los primeros años veinte por considerarse un síntoma de un generalizado declive moral.

Desarrollo del jazz
Posteriormente, inaugurando la época del swing, (1923-1939) llegó King Oliver, con su "Creole Jazz Band" y grabó entre otras composiciones "Dippermouth Blues". Los tres solos a corneta de esa pieza, además de ser el punto de inflexión entre la música callejera y el jazz, fueron imitados sin contemplaciones hasta mucho tiempo después por un gran número de músicos. Louis Armstrong - segunda trompeta de su banda y discípulo suyo- retomó en la orquesta de Fletcher Henderson el estilo, el virtuosismo y la flexibilidad rítmica de Joe Oliver, superándolo y marcando un camino imborrable en el tiempo. Otro gran iniciador del camino de la improvisación fue Sidney Bechet, virtuoso del clarinete y el saxofón soprano, precursor del "solo" en el jazz, que también en 1923 cautivó a los oyentes de la nueva música con sus grabaciones de "Wild Cat Blues", "Kansas City Man Blues", y en especial, el magistral "House Rent Blues".
Durante finales de los años veinte y hasta mediados de la década del 40, fueron las grandes bandas quienes dominaron la escena musical. El Swing se caracterizó por su carácter melódico que permitió que fuera una música perfecta para el baile por lo que su penetración mundial fue acelerada. Las composiciones seguían un formato escrito y no se daba gran libertad a la improvisación aunque esta no fuera la regla. En principio las grandes bandas eran raciales pero finalmente se fueron integrando músicos blancos y negros. Los más famosos directores de estas grandes bandas fueron Fletcher Henderson, Count Basie, Duke Ellington, Benny Goodman, entre otros.
El bebop (1940-1950), la revolución musical base de todo el jazz moderno, coincidió con la huelga de grabaciones que desde el 1 de agosto de 1942 hasta noviembre de 1944 llevaron a cabo todos los músicos organizados en torno a la Federación Estadounidense de Músicos (AFM). El efecto más perverso de esa huelga fue retrasar oficialmente el nacimiento de aquella nueva música que se estaba gestando en el norte del barrio de Harlem y en torno a un club ya histórico y desaparecido: El Minton's Playhouse de Harlem, en Nueva York. Charlie Parker, Dizzy Gillespie y Thelonious Monk fueron los grandes gestores de este género musical.
El cool o West Coast jazz, y el hardbop (1951-1969) convivieron durante este periodo de tiempo en una pugna por la hegemonía musical del jazz. Mientras en la Costa Oeste de Estados Unidos, Lennie Tristano, Lee Konitz, Dave Brubeck, Paul Desmond y otros músicos generalmente blancos le daban al jazz una impronta estilísticamente más culta, y presuntamente más funcional, en la Costa Este surgió con enorme fuerza alrededor del batería, Art Blakey, Horace Silver y los Jazz Messengers, un estilo que los negros neoyorquinos no dudaron en considerarlo no sólo como una respuesta al presunto amaneramiento del jazz, sino como legitimo heredero del bebop. Luego llegaron al jazz aires renovados que inauguraron toda una época: llegó el jazz libre o freejazz. Ornette Coleman fue acusado por los puristas de asesinar al jazz, pero cuando Miles Davis, entró en ese terreno con discos y aventuras musicales eléctricas, las críticas no sólo terminaron, sino que se volvieron alabanzas. John Coltrane, quien formó parte de algunas formaciones lideradas por Davis, es otro de los músicos insoslayables de este lenguaje musical.
A fines de los años 1960 y comienzos de los años 1970, el jazz se mezcló con el rock para dar lugar a agrupaciones como Soft Machine, Mahavishnu Orchestra, Weather Report, Return to Forever, bandas integradas por muchos de los músicos que habían participado del disco Bitches Brew de Miles Davis (o que habían sido inspirados por aquel álbum), representantes de un estilo llamado fusión o Jazz Rock. Ellos son: Robert Wyatt, John Mc Laughlin, Chick Corea, Herbie Hancock, Dave Holland, Wayne Shorter, Ron Carter, Joe Zawinul, Jack DeJohnette, Billy Cobham, Lenny White. Si bien la moda del jazz-rock pasó, estos músicos desarrollaron -con algunos altibajos- carreras interesantes. Desde esa década -y hasta el presente-, aparecieron otros nombres: Jaco Pastorius -muerto trágicamente en 1987, víctima de un custodio de un bar-, Michael Brecker y su hermano Randy Brecker, Pat Metheny, Bill Frisell, Mike Stern, David Fiuczynski, Esbjörn Svensson Trio, etc.

jueves, 30 de abril de 2009

Puccini

Giacomo Puccini

Giacomo Antonio Domenico Michele Secondo Maria Puccini, (22 de diciembre de1858 - 29 de noviembre de 1924) fue un compositor italiano de ópera, considerado entre los más grandes, de fines del siglo XIX y principios del XX. Nació en Lucca, localidad toscana.
Es uno de los pocos compositores de ópera capaces de usar brillantemente las técnicas operísticas alemana e italiana. Se le considera el sucesor de Giuseppe Verdi. Algunas de sus melodías como "O mio babbino caro" de Gianni Schicchi y "Nessun Dorma" de Turandot forman parte hoy día de la cultura popular.
Su primera ópera fue Le Villi (1884) y su primer triunfo Manon Lescaut (1893). Además de doce óperas, Puccini escribió otras obras notables, como una Misa solemne, un Himno a Roma, un capricho sinfónico, dos preludios sinfónicos y tres minués para cuarteto de cuerda.

Biografía
Primera etapa
Nacido en una familia de músicos (los Puccini fueron durante generaciones maestros de cámara del Duomo (Catedral) de Lucca), después de haber perdido a su padre a la edad de cinco años, fue enviado a estudiar con su tío Fortunato Magi, que le consideró un alumno no particularmente dotado y sobre todo indisciplinado.
Más tarde consiguió el puesto de organista y maestro de coro en Lucca. La leyenda dice que la decisión de dedicarse al teatro musical le vino después de asistir en 1876 a una representación de Aida de Verdi en Pisa, a donde había llegado a lomo de una mula.
Corresponden a este periodo las primeras composiciones escritas, entre las que destacan una cantata (I figli d'Italia bella, 1877), un motete (Mottetto per San Paolino], 1877) y una Misa (1880).
En 1880, con la ayuda de un pariente y una beca, consiguió inscribirse en el Conservatorio de Milán para estudiar composición con Antonio Bazzini y Amilcare Ponchielli. En ese mismo año, a la edad de 21 años, compuso la Misa, que marca la culminación de la larga relación de su familia con la música religiosa. Aunque Puccini la llamó correctamente la Messa, una Misa, se la conoce popularmente como la Misa de Gloria.
Esta obra anticipa la carrera de Puccini como compositor de ópera, al mostrar atisbos de la capacidad dramática que más tarde liberaría en la escena, ya que las poderosas arias para tenor y bajos solistas son más operísticas de lo habitual en música religiosa. Además, la orquestación y la potencia dramática la comparan con la Misa de Réquiem de Verdi.
Mientras estudiaba en el Conservatorio, Puccini obtuvo un libreto de Ferdinando Fontana y participó en un concurso para realizar una ópera de un acto en 1882. Aunque no ganó el concurso, Le Villi se representó en 1884 en el Teatro dal Verme de Milán y llamó la atención de Giulio Ricordi, editor de música, que le comisionó una segunda ópera para estrenar en el Teatro de la Scala de Milán, pero Edgar (1889), que le costó cinco años de trabajo, no tuvo mucho éxito y en los decenios posteriores sufrió sucesivas modificaciones radicales sin llegar a entrar en el "repertorio".
Entre tanto, en 1884, Puccini había formado una familia, iniciando una convivencia que duró, con vicisitudes, toda la vida con Elvira Bonturi, mujer del farmacéutico de Lucca Narciso Gemignani. Elvira llevó consigo a su hija Fosca, y en 1886, nació Antonio, llamado Tonio, el único hijo del compositor.

Puccini en Torre del Lago
Desde 1891 en adelante, Puccini pasa la mayor parte de su tiempo en Torre del Lago, una pequeña localidad a unos 20 kilómetros de Lucca situada entre el Mar Tirreno y el lago Massaciuccoli, al sur de Viareggio. Al principio vivía en una casa alquilada y pasaba mucho tiempo dedicado a la caza, aunque continuaba visitando Lucca regularmente. Sin embargo, en 1900 compró un terreno y construyó una casa al borde del lago. Puccini vivió en ella hasta 1921, cuando la contaminación del lago por los trabajos de extracción de turba le obligaron a trasladarse a Viareggio, un poco más al norte.

El éxito: las colaboraciones con Luigi Illica y Giacomo Giacosa
Después del semi paso en falso de Edgar, la tercera ópera – Manon Lescaut – fue un éxito extraordinario, quizás el mayor de la carrera de Puccini. Además, fue el inicio de la la colaboración con los libretistas Luigi Illica y Giuseppe Giacosa. Illica y Giacosa escribieron después los libretos de las siguientes tres óperas de Puccini, las más famosas.
La primera, La Bohème (basada en la novela de Henri Murger Scènes de la vie de Bohème), es, quizás, su ópera más famosa. Entre las obras maestras del panorama operístico tardorromántico, La Bohème es un ejemplo de síntesis dramatúrgica, estructurada en cuatro "cuadros”.
La siguiente ópera, Tosca, representa la incursión de Puccini en el melodrama histórico. El tema, tomado de Victorien Sardou, puede recordar algunos estereotipos de la ópera verista, pero las soluciones musicales anticipan más bien, en particular en el segundo acto, el naciente expresionismo musical.
La tercera ópera es Madama Butterfly. Está basada en un drama de David Belasco y es la primera ópera exótica de Puccini. Su estreno en la Scala de Milán en 1904 fue un solemne fiasco, probablemente en parte orquestado por sus críticos. Sin embargo, después de algunas modificaciones, esta ópera obtuvo un pleno éxito que dura hasta hoy.
La colaboración con Illica y Giacosa fue ciertamente la más productiva de la carrera artística de Puccini. A Luigi Illica, dramaturgo y periodista, le correspondía la tarea de esbozar el fondo y definir la trama poco a poco, discutiéndola con Puccini, para acabar con un texto completo. A Giuseppe Giacosa, autor de comedias de éxito y profesor de literatura, le correspondía el delicado trabajo de poner en verso el texto, manteniendo tanto los aspectos literarios como los musicales, tarea que realizaba con gran paciencia y sensibilidad poética.
La última palabra la tenía siempre Puccini, al cual Giulio Ricordi le apodaba el Dogo, por el predominio que ejercía en el grupo. Ricordi contribuía también personalmente a la creación de los libretos, sugiriendo soluciones, de vez en cuando escribiendo versos y, sobre todo, mediando entre los libretistas y el músico en las ocasiones de las frecuentes controversias debidas a la costumbre de Puccini de revolucionar el hilo dramático durante la génesis de las óperas.

La crisis
A partir de 1903 comenzaron los años más difíciles de la vida de Puccini. En ese año, el músico, apasionado de los automóviles, resulta gravemente herido en un accidente de coche y debe seguir una larga y penosa convalecencia.
En 1906, la muerte de Giacosa pone fin a la colaboración a tres que había producido las precedentes obras maestras. Todas las tentativas de colaboración solamente con Illica naufragaron, en particular en el proyecto de una Maria Antonietta.
En 1909, una nueva tragedia y un escándalo golpean profundamente al músico: su aya, Doria Manfredi, de 23 anos, objeto de los celos obsesivos de Elvira, se suicida envenenándose. Este drama agravó más tarde las relaciones el compositor y su esposa.
En 1912, muere también Giulio Ricordi, el editor al cual Puccini se sentía profundamente ligado y a quien consideraba un segundo padre.
En el aspecto artístico, la pasión por el exotismo (del cual nació Madama Butterfly) empujaba cada vez más al artista a afrontar el lenguaje y los estilos de otras tradiciones musicales: nacieron así, en 1910, La fanciulla del West (La chica del Oeste), un western de antes de que existiera este término; y en 1917, La rondine (La golondrina), concebida inicialmente como opereta y convertida finalmente en un híbrido singular entre este género y el de la ópera lírica. Esta crisis se manifestó en la gran cantidad de proyectos abortados, abandonados en un estado de trabajo avanzado (véase la lista del final). A fines del siglo XIX, Puccini intentó también, en varias ocasiones, colaborar con Gabriele D'Annunzio, pero sin llegar a acabar sus obras, quizá debido a que no congeniaban.

El Tríptico
El eclecticismo de Puccini, junto con su incesante búsqueda de soluciones originales, encontraron pleno apogeo en el llamado Il Trittico, tres óperas de un acto, estrenadas en Nueva York, a la vez en 1918. Las tres obras presentan características contrastadas: trágica y verista Il tabarro, elegíaca y lírica Suor Angelica y cómica Gianni Schicchi.
De las tres, la última se convierte rápidamente en popular, mientras que Il tabarro, inicialmente juzgada inferior, ganará con el tiempo el favor pleno de la crítica. Suor Angelica era, sin embargo, la preferida del autor.
Concebidas para representarse en una sola velada, hoy día cada una de las operas del tríptico son casi siempre puestas en escena junto con otras óperas de otros compositores.

Personalidad artística

Figura de proa del mundo operístico italiano, Giacomo Puccini se alejó de la tendencia dominante en su época, la ópera verista.
Es difícil situar a Giacomo Puccini en el panorama internacional, ya que su música, por su contínua evolución artística, no tiene la tensión innovadora de muchos de los mayores compositores europeos de la época.
Puccini se dedicó de manera casi exclusiva a la música teatral y, al contrario de los maestros de la vanguardia novecentista, escribió siempre pensando en el público, cuidando las representaciones y siguiéndolas en las giras por el mundo.
Aunque creó solamente doce óperas (comprendidas las tres en un acto que componen el Tríptico) sus obras se han asentado en los repertorios de los teatros líricos de todo el mundo. Los ingredientes fundamentales de su teatro son la variedad, la rapidez, la síntesis, la profundidad psicológica y la abundancia de hallazgos escénicos.
El público, bien que a veces desorientado por las novedades de cada ópera, al final se ponía de su parte; por el contrario, la crítica musical, en particular la italiana, consideró durante mucho tiempo a Puccini con sospecha u hostilidad. Se le solía acusar en Italia a Puccini de comercial y se decía que su música no era ni italiana, ni rusa, ni alemana, ni francesa. No obstante expresaron su admiración por su trabajo contemporáneo como Stravinski, Schoenberg, Ravel o Webern.
El gran mérito de Puccini fue su inclinación ecléctica, asimilando y sintetizando con habilidad y rapidez lenguajes y culturas musicales diferentes. Para aproximarse a la personalidad artística de Puccini es preciso indagar en las relaciones que urdió con las diferentes culturas musicales y teatrales de su tiempo.

Eric Clapton

Eric Clapton


Eric Patrick Clapton Shaw (Ripley, Surrey, Inglaterra, 30 de marzo de 1945) es un guitarrista, cantante y compositor de rock y blues, conocido por su maestría con la guitarra eléctrica, en específico con su Stratocaster. Es conocido por el apodo de "Slowhand" (Mano lenta), desde su época en The Yardbirds. Clapton es miembro del Salón de la Fama del Rock por partida triple; por ser miembro de The Yardbirs, de Cream y por su carrera en solitario. A la vista de muchos críticos Clapton ha sido uno de los artistas más respetados e influyentes de todos los tiempos. Además, aparece en el puesto número 4 de la lista "Los 100 grandes guitarristas de todos los tiempos" de la revista Rolling Stone y en el puesto número 53 de su especial "Inmortales: Los 100 grandes artistas de todos los tiempos".
Su estilo musical ha sufrido múltiples cambios a lo largo de su carrera, pero sus raíces siempre han estado profundamente ligadas con el blues. Es reconocido como un innovador en varias etapas de su carrera, practicando el blues rock con John Mayall's Bluesbreakers y The Yardbirds, y el rock psicodélico con Cream, además de haber tocado estilos muy diversos en su etapa en solitario; Delta blues en su álbum Me and Mr. Johnson, pop en su canción "Change the World" o reggae en su versión del tema de Bob Marley ("I shot the Sheriff"). Posiblemente su mayor éxito fue la canción "Layla" de su época con Derek and the Dominos.

Juventud
Eric Clapton nació en Ripley, Surrey, Inglaterra, como hijo de la pareja formada por Patricia Molly Clapton (7 de enero de 1929 - marzo de 1999), de 16 años, y Edward Walter Fryer (21 de marzo de 1920 - 1985), un piloto militar de Montreal, Quebec, Canadá de 25 años que por aquél entonces no estaban casados. Su padre se encontraba destinado en el Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial y antes de que Eric naciera, regresó a Canadá junto a su esposa. El niño creció con su abuela, Rose, y su segundo marido Jack creyendo que eran sus padres, y que su madre era su hermana mayor. El apellido de sus abuelos era Clapp, de ahí la confusión en cuanto a su apellido, ya que Clapton es el apellido del primer esposo de su abuela Rose y abuelo materno de Eric (Reginald Cecil Clapton). Años después, su madre se casó con otro soldado canadiense (Frank MacDonald) y se mudó a Canadá, dejando a Eric a cargo de sus abuelos. Cuando Clapton contaba con 9 años de edad, averiguó la verdad cuando su madre y su hermanastro Brian regresaron a Inglaterra de visita. Esto supuso un punto de inflexión en su vida, haciéndole distanciarse de su familia y no aplicarse en el colegio. Su hermanastro, Brian, murió en un accidente de moto en 1974 a los 26 años. Clapton tiene otras dos hermanastras del segundo matrimonio de su madre; Cheryl (nacida en mayo de 1953) y Heather (nacida en septiembre de 1958).
Clapton creció siendo un niño callado, solitario, y en sus propias palabras, "un niño malo". Aun así Clapton es conocido por su sentido del humor. Eric se crió en un entorno musical, donde su abuela tocaba el piano y, tanto su tío como su madre, disfrutaban escuchando las Big Bands de la época. Su madre le contó en una ocasión al biógrafo oficial de Eric, Ray Coleman, que su padre era un músico de mucho talento, y que tocó en varias bandas de la zona de Surrey. Eric consiguió su primera guitarra a los 13 años, una guitarra acústica de la marca alemana Hoyer recibida por su cumpleaños, encontrándolo muy difícil y casi dándose por vencido. Aún a pesar de su frustración inicial, dedicó muchas horas a aprenderse los acordes y a emular la música de los artistas de blues que escuchaba en su magnetófono de casete.
Después de abandonar el colegio en 1961, Clapton estudió en Kingston College of Art, del que fue expulsado por no progresar lo suficiente en el resto de las áreas del arte, centrándose únicamente en la música. Por esta época Clapton comenzó a frecuentar la zona de Kingston en Richmond (Londres). A los 17 años se unió a su primera banda "The Roosters." Permaneció en este grupo de enero a agosto de 1963. En octubre de ese mismo año tocó en siete conciertos con Casey Jones and the Engineers. Antes de dedicarse de lleno al mundo de la música Clapton se ganaba la vida trabajando de obrero junto a su abuelo.

El Mesias

El Mesías
El Mesías es la obra más conocida de Georg Friedrich Händel, aunque no debe ser considerada como característica, ya que ocupa un lugar único dentro de la extraordinaria colección de oratorios handelianos. Mientras en los demás oratorios de Händel puede reconocerse una marcada influencia italiana, la música del Mesías se arraiga en las antiguas pasiones y cantatas alemanas.
La obra se compuso en Londres, en 1741, con una extraordinaria rapidez (tres semanas). La costumbre vincula esta obra a la Navidad, pero no hay que olvidar que este oratorio no sólo trata del nacimiento de Jesús, sino de toda su vida. Unos meses después de ser compuesta, la obra se estrenó en Irlanda, durante un viaje de Händel, pero el gran estreno no llegó hasta 1742, en el New Music Hall de Dublín para un concierto benéfico.
Fue el libretista Charles Jennens quien compuso el texto de la oratoria, formado tan solo por fragmentos bíblicos. Jennens presentó la obra como si fuese una ópera, dividiéndola en tres actos subdivididos en escenas.
La primera parte tiene por tema el Adviento y la Navidad. Se anuncia la venida de Cristo, por lo que nos encontramos con algunos momentos de exaltación marcados de una gran intensidad expresiva.
La segunda parte ilustra la Pasión, la Resurrección y la Ascensión finalizando con el famoso "Hallelujah". Así pues, la segunda parte, que había empezado en el dolor y la tristeza de la Pasión, se llena de júbilo con el "Hallelujah" arropado por el coro, trompetas y timbales. En la tercera, se relata la victoria de Cristo ante la muerte, el juicio final y la palabra "Amen", que corona la obra.
Exceptuando la "Sinfonía" inicial, a modo de obertura o introducción, y la "Pifa", que celebra el nacimiento de Cristo, ambas para orquesta, la obra es una sucesión de arias con algún arioso y algún duetto, recitativos y coros.
Se puede decir que la oratoria de Händel aun siendo sencilla, destaca por su monumentalidad en cuanto a duración y proporciones sonoras.

Estructura de la obra
La mayor parte del libreto procede del Antiguo Testamento. La primera sección se basa en el Libro de Isaías, el cual profetiza la venida del Mesías. Hay algunas citas de los Evangelios, que están al final de la primera sección y al principio de la segunda. Se refieren al episodio de la Anunciación del Ángel a los pastores narrado en el Evangelio de San Lucas, dos enigmáticas citas del Evangelio de San Mateo y una del Evangelio de San Juan: "Contemplad el cordero de Dios". El resto de la segunda sección se compone de las profecías de Isaías y citas de los evangelistas. La tercera sección incluye una cita de Job: "Yo sé que mi redentor vive", y el resto proviene principalmente de la Primera Carta a los Corintios de San Pablo. Es interesante la interpolación de coros del Apocalipsis. El conocido coro Aleluya al final de la parte II y los coros finales ("Digno es el cordero que fue asesinado" y Amén), ambos tomados del Apocalipsis.
El libreto fue compilado por Charles Jennes y consiste de fragmentos de versículos de la Biblia del Rey James. Jennes concibió el trabajo mas como una ópera con tres actos, constando cada una de varias escenas:
I – El Nacimiento.
1. – La profecía de la Salvación.
2. – La profecía de la llegada del Mesías.
3. – Anuncios al mundo en general.
4. – Profecía del nacimiento virginal.
5. – La Aparición del ángel a los pastores.
6. – Los Milagros de Cristo.
II – La Pasión
I – El sacrificio, la flagelación y la agonía en la cruz.
II – Muerte, descenso a los Infiernos y Resurrección.
III – La Ascensión.
IV – Dios revela su identidad en el Cielo.
V – El comienzo de la predicación del Evangelio.
VI – El mundo y sus dirigentes rechazan el Evangelio.
VII – El triunfo de Dios.
III – Las Secuelas
I – La promesa de la redención desde la caída de Adán.
II – El día del Juicio Final.
III – La victoria sobre la Muerte y el Pecado.
IV – La glorificación de Cristo.
V - Amén.

La flauta mágica

La flauta mágica
La última ópera de Mozart escenificada en vida del compositor fue estrenada en el Theater an der Wien de Viena, el 30 de septiembre de 1791 bajo la dirección del propio Mozart, apenas dos meses antes de su muerte. El singspiel es un tipo de ópera popular cantada en alemán, donde se intercalan partes habladas.
Se cree que Schikaneder pudo ser hermano de logia de Mozart. Fue el primero que interpretó a Papageno, mientras que el papel de la Reina de la Noche era interpretado por Josepha Hofer, cuñada de Mozart. Según muchos historiadores y críticos, podría haber influencias masónicas en la ópera, ya que se cree que Mozart perteneció a la masonería y en los momentos políticos que se vivían para el momento de su estreno, esta organización era considerada como peligrosa. Muchas de las ideas y motivos de la ópera recuerdan los de la filosofía de la Iluminación.
Actualmente La flauta mágica está presente de manera habitual en los repertorios de los teatros de ópera a nivel internacional. Su estatus como obra maestra de la ópera es incuestionable y ciertamente único dentro del más reducido ámbito del singspiel, donde no tiene comparación posible.
Algunas de sus melodías son muy familiares, como el dúo de Papageno y Papagena, o el aria de coloratura de la Reina de la Noche titulada Der Hölle Rache kocht in meinem Herzen.

Música y libreto
En el año 1791, Schikaneder, conocido actor, escritor, y empresario teatral entre otras actividades, propone a Mozart la posibilidad de colaborar para hacer una ópera juntos. Ni Mozart ni Schikaneder estaban pasando por un buen momento económico, y pensaron que de esta manera podrían salir adelante. Mozart aceptó la idea, y mientras componía la música para la ópera, empezó a componer el Réquiem y su ópera La clemencia de Tito. Desde su estreno, esta ópera tuvo bastante éxito, teniendo que representarla en bastantes ocasiones.
El argumento de la ópera ha sido muy discutido. Mientras que muchos investigadores la ven simplemente como un cuento de hadas, otros la ven llena de simbolismo y referencias a la masonería. Mucha gente considera que el triple acorde de la obertura de esta ópera es un claro signo masónico, que anunciaría el carácter propagandístico de la obra, con objeto de difundir la masonería en un momento en el que el Imperio Austrohúngaro intentaba prohibirla.
Se cree que el libreto pudo estar inspirado en la obra Lulu o la flauta mágica, pero se cree que pudo tener otras fuentes, como Rey de Egipto, de Philippe von Greber o Sethos, de Jean Terrason.
En cuanto a la música, tiene bastantes momentos destacados, siendo especialmente conocidos, por su complejidad técnica, las arias de La Reina de la Noche, O zittre nicht, en donde intenta motivar a Tamino para que libere a su hija y sobre todo Der Hölle Rache,en donde aparece la segunda nota más aguda compuesta por Mozart para la música vocal, un fa 6, para cuya interpretación se necesita un grado de virtuosismo importante. También son muy conocidos otros fragmentos, como el quinteto de Papageno, Tamino y las Tres Damas, Hm, hm, hm..., con cierta comicidad, o el aria de Sarastro, In diesen heil'gen Hallen, en donde muestra su sabiduría con la voz de bajo. También las intervenciones de Papageno, con su aria Kinget, Glöckchen, klinget y sobre todo su dúo con Papagena.